25 de septiembre de 2011

Chapter #10

-¿Qué ha pasado?- dijo Inma al vernos llegar en el coche.
- Nos vamos a California.- le contestó Gael mientras subía las escaleras rumbo hacia su habitación.
- Ya te explicaré más detalladamente.- le dijo mi madre desde el coche.
- Está bien, pero ¡tened cuidado!- dijo cuando vió a Gael bajar por la escalera.
- Tranquila mamá, lo tendremos,- acabó esta frase dándole un beso a su madre y luego se subió al coche.
Mi madre nos llevó hasta el aeropuerto, allí cogimos su avión privado para que nos llevase a California.
- Alisson despierta, ya hemos llegado.- dijo Gael.
Al parecer, tras subir al avión y sentarnos, me dejé dormir encima suya mientras me acariciaba. El cielo de California estaba soleado, lo malo es que no hiba acorde a mis sentimientos. Bajamos del avión y me despedí del piloto dándole las gracias una vez más por complacer mis caprichos.
-Siempre será para mí un placer hacer realidad los deseos de la Srta.Hartock.
Me despedí de él, y entramos al amplio aeropuerto que días atrás había dejado. Salimos hacia la calle y Gael gritó:
-¡Taxi!-
Un coche amarillo aparcó justo enfrente nuestra y nos invitó a subir. Como no, le hicimos caso y le pedimos que nos llevara al Hospital Center.
Mientras estuvimos en el taxi hiba pensando en como estaría Lucy, postrada en una cama.. Con lo felíz que ella era.. Otra lágrima cayó por mi mejilla y Gael intentó consolarme una vez más.
- No llores más Alisson, lo que menos le gustaría ahora mismo a Lucy es que llores. Te agradece un montón que te preocupes por ella, pero no sigas llorando, hazlo almenos por mí..-
-¿ Crees que no me gustaría dejar de llorar? No puedo, es mi mejor amiga y veo normal llorar por ella. Déjame en paz.- dije mirando hacia la ventana.
Odio que me controlen y que me digan lo que tengo que hacer.
- Alisson, lo siento.- dijo arrepentido.
-¿Lo sientes porqué? Déjalo, no empeoremos las cosas.-
-Creo que será lo mejor.- dijo mientras le pagaba al taxista y bajaba del coche.
Yo le seguí. Me sentía algo culpable.
- Lo siento Gael, estoy insoportable. Perdóname.-
- Te entiendo, pero yo no tengo culpa de que todo esto esté pasando ¿vale?- dijo muy serio.
No gritabamos, pero la gente nos miraba al pasar, como si algo malo fuesemos a hacer. Miré al suelo y por segunda vez en el día me llevé por mis impulsos. Le abrazé, el no me abrazó y le miré a los ojos.
- ¿Que te pasa? Estábamos muy bien, no lo estropees que bastante tiempo son 9 años como para seguir esperando.- me cayó una lágrima.
- No llores pequeña.-dijo mientras me secaba las lágrimas.- sabes ya que te quiero, pero lo que más odio en el mundo es que la paguen conmigo con algo que no he hecho.-
- Lo siento, lo siento y lo siento. Me pasará muchas veces, pero lo menos que quiero es que me pase contigo.-
Me cogió las dos manos y me dijo:
- Alisson, después de estar 9 años esperando a que volvieses no te quiero perder, es más, quiero estar todo el tiempo posible a tu lado. No es que me gustes, es que estoy enamorado de tí, oigo tu nombre y un millón de mariposas recorren no sólo mi estómago, si no todo mi ser. Te amo mucho pequeña, ahora mismo eres lo mejor de mí y de mi vida, te repito, te amo.-
Perdí casi el control de mis palabras.
-Gael..-
-No digas nada.-
No me hicieron falta más palabras, su boca chocó con la mía, solté la mochila en el suelo y le besé con muchas más ganas que nunca, no quería separarme de él. Me separé y le miré una vez más.
- Te amo muchísimo Gael.-
-Lo sé, cualquiera no dejaría que le diese un beso.- dijo con una sonrisa.
- Yo no soy cualquiera, recuerdalo desde ya.-
- Eres mi chica, con eso me basta y me sobra.-
Hiba a volverle a besar, pero a lo lejos ví a Tonya, la madre de Lucy. Cogí mi mochila y le dí la mano a Gael, para acercarnos hasta Tonya. Yo le dí un abrazo, normal en mí, y una lágrima le cayó.
- Gracias por venir Alisson.- me dijo.
- De nada, sabes de sobra que por Lucy hago lo que hiciese falta.-
Al oído me dijo:
- Que guapo el chico del servicio de tu madre.-
- Tonya, este es Gael.- dije en modo "presentación".
-¿Gael?- dijo atónita.
- Sí, así me llamaron. Gael Karachi.-
-¡Cómo has crecido! Estás echo un hombre y muy guapo la verdad.- dijo mirándome a mí.
- Siempre ha sido guapo Tonya.- le dije yo.
Gael me miró y sonrió, me cogió de la cintura y me acercó a él. Yo, cambiando de tema pregunté por Lucy.
-¿Vas ya a casa?-
- No que vá, tu madre me llamó y me dijo que te viniese a buscar, que no tardaríais nada en llegar. COmo no, por mi segunda hija hago lo que sea.- dijo con una sonrisa.
- Gracias segunda madre mejor del mundo.-
Gael que ya había cogido un poco más de "confianza" habló por segunda vez.
- ¿Vamos ya?-
- Sí, sí, vamos, vamos. Esque estaba en la innopia.- dijo algo asorada.
Le seguimos hasta el interior del hospital. Para ser un Martes había mucho movimiento. El típico "¡Hombre herido, rápido a operación!" se oía cada pocos minutos. Fuimos hacia el ascensor, Tonya pulsó el botón número 6 dónde al lado derecho ponía "UCI".
Un "pip" nos avisó de que habíamos llegado a nuestro destino. Al bajar del ascensor vimos 5 pasillos diferentes. Fuimos por el 4º. Muchas habítaciones por todos lados. Nos paramos al llegar a la número 683. Tonya abrió la puerta. Un nudo habitó en mi garganta en ese justo momento.
Lucy, mi querida Lucy. En una cama y millones de cables y tubos a su alrrededor. Se me encogió el alma. Gael me miró, estaba blanca. Me apretó la mano y me abrazó de lado.
Un pequeño gesto de mareo empezó a nublarme la vista.

14 de septiembre de 2011

Chapter #9

Nota de la autora : Hola a todos los que leéis la historia y esperáis con entusiasmo a que un nuevo capítulo aparezca. Siento mucho no haber podido publicar capítulos en esta semana, pero he estado de vacaciones. Prometo escribirlos y publicarlos lo antes posible. Espero todo vuestro apoyo, y disfrutad con la lectura del capítulo 9. Un beso.


Amaneció algo nublado, además el día parecía algo fresco. Abrí el armario un día más para escoger qué ponerme; pantalón rojo, camisa de cuadros negra con algunos toques en rojo y mis All Star en tono negro - grisáceo. Cogí la mochila y bajé a la cocina.  Mi madre estaba allí, como siempre, preparando el desayuno.
- Buenos días Alisson.- dijo ella muy alegre.
- Buenos días mamá, que bien te veo hoy.- dije mientras me comía las tortitas.
- Pues sí, es que ayer mientras comíamos en el restaurante tu padre y yo, nos encontramos a Gael y a sus padres, ¿ te acordarás de él no?-
- Sí, claro que me acuerdo de él. Además está en la misma clase que yo.- le dije un tanto "sobrada".
- Ah, pues me alegro mucho. Hoy te vendrá a buscar Gael, y por la tarde como tu padre y yo tenemos la tarde libre hemos quedado con ellos en su casa.-
- Pues me alegro, fíjate que yo me tendré que quedar a recuperar cosas del trimestre pasado.-
- No busques motivos por los que escaquearte Alisson, irás y punto. Si tienes algo que recuperar lo harás con Gael que has dicho que está en tu misma clase.-
Iba a reprocharle una vez más cuando el timbre sonó. Mi padre abrió la puerta, era él.
- Buenos días Diego.- le dijo muy simpático a mi padre.
Él le respondió con el mismo tono y además dándole la mano. Al terminar, mi padre le dijo que estábamos en la cocina, y como no, vino hacia nosotras.
- Buenos días Alice, - dijo dirigiéndose a mi madre - buenos días Alisson.- dijo mientras me miraba.
- ¡Que guapo estás Gael! Venga chicos iros ya que se os va a hacer tarde.-
- Pero mamá, ¡si falta media hora para que empiecen las clases!- le recriminé.
- No importa, así tendréis tiempo de llegar con tranquilidad.-
Odiaba a mi madre, hubiese seguido discutiéndole si no hubiese sido porque Gael habló.
- ¿Vamos ya?-
- Sí, vayámonos ya, paso de seguir escuchando a doña Alice.- dije cabreada.
Salimos de casa, yo malhumorada y él sin saber que hacer. Pensé que no sería justo pagarlo con él.
- Tenemos una conversación pendiente, ¿no? -
- Sí, eso creo.- dijo mirando al suelo.
- A ver, me da igual ya todo lo que sucediese en un pasado, me importa el presente y lo que pueda pasar en un futuro. El pasado, pasado está y ya no podemos hacer nada.-
- Razón tienes, pero me no dí cuenta de lo que tenía y lo perdí. Ahora que lo tengo no quiero volverlo a perder. Además, no me merezco ni que me hables.-
- A ver Gael, si yo no hubiese querido hablarte ni lo hubiese hecho, pero no te tengo rencor, no soy de esas. Fuiste mi mejor amigo, y lo eras porque me tratabas diferente al resto, me querías por como era y eso te lo agradezco muchísimo. Lo demás pasó porque te conocí interiormente, no eras como el resto. Siempre has sido diferente, y lo sabes.-
- Sí, lo sé. Todas las veces que llegaron a decirnos que eramos novios.. No lo aguantaba. Por eso le dí un beso a Lucía, para que no inventaran cosas. Ahora sé que eres tú y nadie más. No es porque ninguna chica se enamore de mí, hay montones, pero Alisson tiene el número #1 en mi lista, y si no es ella, no es nadie.-
- Para mí siempre has sido el número #1, no te creas que anoche no me quedé con las ganas de darte un beso, pero tenía que pensar en todo.-
- Me alegra oír eso.- dijo con una sonrisa.
- Gael.. - le dije segundos antes de llegar a la entrada del instituto.
- ¿Qué?- dijo mirándome con tono muy preocupado y además, parándose en seco.
- Te quiero.- le dije mirándole a los ojos.
- Y yo pequeña, y yo.- dijo con una amplia sonrisa en la cara.
Un impulso recorrió todo mi cuerpo, me abalancé encima de él y nos fundimos en un pequeño, pero significativo beso. Nos abrazamos un buen rato, sonreímos el uno al otro.
Su mano cogió la mía y me dirigió hacia la entrada de el instituto. Todos miraban.
Entre todas aquellas miradas se encontraba también la de Katy y Robert que tenían los ojos casi salidos de sus órbitas.
- ¿Alguno de los dos puede explicarme qué es lo que está pasando aquí?- dijo Kate.
- El amor es una maaaagia, una siiimple fantasíiiiaa.. - cantaba Robert.
- Jajajajajajajajaja.- reímos Gael y yo al mismo tiempo.
- Dejad de reír y explicadme ¡por Dios!-
-¿Qué quieres que te expliquemos?- dije yo.
- No sé, es que es muy normal eso de que ayer parecía que le odiabas y hoy vinieses juntos ¡DE-LA-MA-NO!- dijo Kate casi jalándose los pelos.
- Yo no sé nada de lo que pasa, pregúntale a Alisson, a mí no me mires.- dijo Gael escaqueándose.
- ¿A mí? Yo no te cogí la mano cariño, ¡fuiste tú!-
- Jajajajaja, lo sé.- tras esto me dio un pequeño beso y me abrazó.
El timbre sonó y Kate mientras subía poco a poco las escaleras se dejó de rodeos.
- ¿Estáis saliendo entonces?-
- Mmmm, no, es mi mejor amigo.- dije yo casi gritando.
- Mi mejor amiga con derecho a roce.- continuó Gael.
Nos miramos una vez más, sus ojos brillaban más que nunca, eran preciosos. Cuando estaba a punto de volver a besarle, una música empezó a salir del bolsillo trasero de mi pantalón, era el móvil.
"Lucy llamando", como no, acepté la llamada.
- ¡Lucy!¿Qué haces llamándome a estas horas?-
- Hola Alisson.- dijo una voz que no era la de Lucy.
- ¿Tonya?¿Que pasa?- dije a la voz que me hablaba, era su madre.
Gael me miraba con una cara de sorpresa, él también conocía a Lucy y su familia.
- Te llamo porque sé que estabais muy unidas y ayer, mientras jugaba un partido de balonmano le dieron un codazo en el cuello, y cayó inconsciente al suelo. Ahora está en la UCI y no despierta.- acabó diciendo esto en llantos.
Mi corazón se encogió de golpe y un par de lágrimas cayeron de mis ojos.
- ¿ Qué pasa Alisson? - dijo muy preocupado Gael.
- Tonya, estaré allí lo antes posible.- tras estas cortas palabras, colgué y mandé un mensaje a mi madre.
Tras contarle todo a Gael seguía llorando, y me intentaba consolar de cualquier manera, era un gran apoyo en ese momento.
Mi madre llegó al instante y desde la ventanilla gritó.
- Gael, te vienes con ella, no la dejo ir sola a California y mucho menos en ese estado.-
Subimos al coche y nos dirigimos a la casa de Gael.

2 de septiembre de 2011

Chapter #8

Cerré la puerta de casa y eché un vistazo al interior. Mis padres no habían llegado aún. Fui a quitar la nota de la nevera y en su lugar me encontré una de mi madre.
" Alisson hija, espero que te lo hayas pasado muy bien, tu padre y yo hemos decidido ir a comer y dar un paseo, espero que no te moleste. Antes de irnos llamamos al Restaurante Chino para que te llevase la comida, el dinero está bajo el teléfono. Intentaremos no llegar muy tarde. Te queremos"
Sola en casa. Miré bajo el teléfono y había 20 euros para la comida, estaría a punto de llegar. Encendí la tele y busqué algo decente para ver a esas horas. La dejé en un canal en el que estaban dando "Los Simpsons". Sonó el timbre y fui a coger el dinero para la comida. Abrí la puerta.
- ¡Hola! Aquí tiene su comida, son 12'25€.- dijo el chico.
- Para haber pedido la comida en un chino el repartidor es poco asiático ¿no? jajaja.- le dije mientras le daba el dinero.
- ¡Alisson!¿Vives aquí?- era el rubio.
- Si Robert, esta es mi casa.- le dije yo.
- La antigua casa de los Reynols, llevaba siglos sin que la comprasen, valía una fortuna.-
- Ya ves, el que puede tiene, pasa y cenas conmigo que esta es mucha comida para mí sola,¿te apetece?.-
- Me iba ya directo a casa...- dijo él no muy decidido.
- Venga, no seas bobo y pasa, estoy sola y además me aburro.- insistí.
- Está bien, pero a comer nada más que mañana hay clase.- accedió al fin, pero con condiciones.-
Entramos a casa y le invité a que se sentase en el sillón. Comimos allí mismo, era más cómodo. En la tele ya no daban "Los Simpsons" y estaba empezando a dar "Cómo conocí a vuestra madre, me encantaba esa serie.
Robert parecía muy callado, entonces empece a hablarle.
- ¿Por qué trabajas en el chino?-
- Pues, resulta que tengo 17 años y el próximo año empiezo la Universidad. Si no me dan una beca tengo que pagármela yo mismo. Así que me toca ahorrar.- dijo.
- Te veo muy decidido, sabes bien lo que quieres.- le dije yo mientras me dirigía a la cocina a botar toda las sobras.
- Sí, eso creo, bueno Alisson, gracias por invitarme a comer, eres muy amable. Algún día te devuelvo el favor. ¡Hasta mañana!.- dijo él mientras se levantaba del sillón y se dirigía a la puerta.
- De nada hombre. Otro día me invitas tú a comer, jajaja. ¡Adiós!.- le dije yo acompañándole hasta la puerta.
Cuando Robert se fué, cerré la puerta, apagué la tele y me fuí a mi habitación. Eran más de las 8, Lucy estaría echando fuego.
Cogí el ordenador y me senté en la cama. Lo encendí e inicié sesión en el MSN. Miré mi corta lista de contactos. No aparecía el nick "Lucy(L)" por ningún lado. Abrí el Tuenti por si las moscas. Un mensaje privado nuevo. Lo abrí, no era de Lucy, era Gael. Por mi cuerpo recorrió un escalofrío que jamás había habitado en mí.
"Hola Alisson, lo siento  si te molesto con este mensaje, pero sólo es para pedirte perdón. No solo por lo de esta tarde si no por todo. Sé que en un pasado te hice daño, pero ahora las cosas han cambiado. El destino por mucho que nos esquivemos siempre nos vuelve a unir, supongo que por algo será. Repito que lo siento si te hice daño en un pasado, un pasado de tan sólo 9 años. Perdón, nunca me he arrepentido tanto de algo. Por primera vez y no digo que sea la última; te quiero Al."
Un par de lágrimas salieron de mis ojos. Lo recordaba todo. No sabía si era bueno responderle o no, pero me apetecía hacerlo. Suspiré y empece a escribir.
" No guardo rencor a nadie, todos cometemos fallos. Lo que me hiciste me dolió mucho. Ya sé que eras mi mejor amigo y yo tu mejor amiga, pero no puedo hacer nada si me enamoro de tí. Eras fantástico aunque sólo teníamos 7 años. Lucy sabe de sobra todo lo que lloré, me importabas demasiado. Cuándo me cambié aquí dejé todo atrás, a la Alisson "aguanta-velas quemada" más que nada. Besarla en mi cara y delante de todos, fue el mayor ridículo que me hicieron pasar, vale que fuera regordeta y pequeñaja, pero todo el mundo cambia, y ya ves cómo he cambiado. Pensé que no me reconocerías, pero ya veo que sí. Después de 9 años intentando olvidarte lo llegué a conseguir, no te digo que haya encontrado a otro mejor, nunca apareció por mi lado. Te repito por más que de 1ª vez y no sé si más, te quiero, y pase lo que pase, lo haré."
Enviar. Me quité de encima todo el peso que tenía encima desde hace 9 largos años.
Estaba a punto de cerrar el Tuenti cuando veo otro privado. Supuse que era él. Exacto.
"Alisson, lo siento, enserio. Sé que fui lo bastante estúpido como para dejar escapar a la princesa de mi cuento. Me dí cuenta 1 año después que te echaba de menos. Tú eras y sigues siendo fantástica. Mis padres se acuerdan de tí, las miles de fotos que teníamos juntos siguen guardadas. Ahora me doy cuenta de que no todo es un simple físico. Eres fantástica. Te pediría una cosa, pero supongo que necesitarás tiempo, es normal. Te quiero."
"Gael, dicen que es mejor tarde que nunca. Eres el mejor chico que he conocido nunca. Mañana hablamos que es muy tarde. Yo también te quiero."
Oí la puerta de casa y unos tacones tras de sí, eran mis padres. Apagué el ordenador y me fui a dormir aunque antes escribí unas palabras en mi diario: " Querido diario, la cosa está difícil. Mañana te cuento, teq<3."
Once de la noche, mañana había clase.

1 de septiembre de 2011

Chapter #7

"Queridos papá y mamá, voy a dar una vuelta, a tomar un café en un Starbucks, sabéis de sobra que me puedo pasar allí una tarde entera, pero procuraré estar en casa a las 8. Os quiero. Alisson."
Pegué la nota en la nevera como de costumbre e invité a Gael a salir. Cerré la puerta de casa y comenzamos a caminar. Él rompió el silencio.
- Me he preparado las 20 preguntas - dijo un tanto emocionado.
- Yo no, pero soy muy imaginativa, así que tendrás 20 preguntas difíciles que responderme.- le dije en todo retador.
- No esperaba menos de tí.-
- Supongo que gracias ¿no?-
- Creo que sí, todo lo que salga de mi boca dirigido a tí posiblemente será un piropo. Soy un romántico.-
- Amo a los románticos, aunque mi primera impresión sobre tí es que eres un plasta y también muy empalagoso.- dije yo muy seria.
- Lo siento mucho, -dijo él - no pretendo ser nada de eso, es más, quiero ser aquello que tu me pidas.-
- Mmmm, ya sé lo que quiero que seas.- le dije.
- Dime y lo seré sólo por tí.-
- Quiero que durante toda esta tarde seas tú mismo, pero no el enamorado de Alisson por así decirlo, si no el Gael colega.-
- Lo veo difícil, pero lo intentaré. Por tí.-
Al terminar de pronunciar aquellas palabras me miró con una sonrisa, sus ojos brillaban más de lo normal.
- Supongo que este es el Starbucks del pueblo ¿no?- dije cortando un poco el rollo.
- Sí, entremos.-
Aquel Starbucks era un poco más pequeño que el de California, aún así conservaba sus dos plantas.
-Sube y ve cogiendo asiento mientras yo pido los cafés.-
-Vale.-
Subí por las escaleras hacia la planta superior. Una vez allí eché un vistazo a las mesas, estaba lleno. Al fondo justo al lado de la cristalera ví una mesa libre. Fui hacia allí. Me senté, y justo en ese momento lo vi a él subiendo la escalera. Se sentó frente a mí.
- Gracias por el café.- le dije.
- No tienes porqué darlas.-
- Bueno, si te parece bien, el juego será pregunta y respuesta, todo más fluido.-
- Está bien, empiezo.¿Echas de menos California?-
-No.¿Edad?-
-Dieciséis.¿Color favorito?-
-Verde.¿Ciudad favorita?-
-Mmmm... Los Ángeles.¿Canción favorita?-
- Muchas, aunque destaca Jet Lag de Simple Plan, ¿Cantante o grupo favorito?-
-McFly, sin duda.¿Tímida o extrovertida?-
-Adoro McFly. Por si no te habías dado cuenta, extrovertida, o más bien lanzada. ¿Dibujo animado preferido?-
- Algo en común. - una sonrisa salió de su boca.-Mi dibujo favorito, sin duda, el Monstruo de las galletas.¿Refresco preferido?-
- Monster, el amarillo o el azul, odio el verde, ¿ligas mucho?-
- Nada, estoy gafado, ¿chico ideal?-
Con esa pregunta me mató.
- Ese tipo de preguntas no vale, ¡no seas tramposo!- le dije intentando escaquearme.
- Me dijiste que hiciera preguntas para que respondieses, no dijiste que tipo de preguntas.-
- Tienes razón, pero si te respondo esta no te respondo ninguna más, ¿vale?.-
- Está bien, y luego si quieres yo te respondo a la misma pregunta.-
- Trato hecho, empiezo con mi chico perfecto. Alto, moreno, ojos claros o marrón clarito. Que sea simpático y que me quiera por como soy y no por si soy guapa o fea. Ah sí, que sea muy cariñoso, un osito de peluche. Definición corta y simple.-
- Pides poco comparado con las demás. Bueno, me gustaría que fuese morena, no pido que sea guapísima, pero que algo en ella me atraiga, como por ejemplo sus ojos o su sonrisa. Me gusta que sea loca y medio antipática, pero que también me quiera por como soy interiormente y no por mi físico. Romántica y que le guste mucho las aventuras y la música. Pido mucho, lo sé, pero espero encontrarla algún día.-
- No pides mucho, pides lo que quieres, como todo el mundo.- le dije intentando consolarle.- aunque ahora mismo te pido que me lleves a mi casa con un largo paseo.-
- Está bien, vamos.-
Estuvimos un largo rato caminando y hablando. Era un buen chico. Le gustaba mucho el fútbol, y además de mayor le gustaría estudiar medicina.
- Gracias por esta tarde contigo.- le dije agradecida.
- Gracias a tí por dejarme invitarte a un Frapuccino.-
- Bueno, mañana nos vemos.- dije abriendo la puerta de mi casa.
- Alisson, espera.-
Me cogió de la mano y me intentó besar. Le quité la cara.
- Lo siento Gael.-