14 de septiembre de 2011

Chapter #9

Nota de la autora : Hola a todos los que leéis la historia y esperáis con entusiasmo a que un nuevo capítulo aparezca. Siento mucho no haber podido publicar capítulos en esta semana, pero he estado de vacaciones. Prometo escribirlos y publicarlos lo antes posible. Espero todo vuestro apoyo, y disfrutad con la lectura del capítulo 9. Un beso.


Amaneció algo nublado, además el día parecía algo fresco. Abrí el armario un día más para escoger qué ponerme; pantalón rojo, camisa de cuadros negra con algunos toques en rojo y mis All Star en tono negro - grisáceo. Cogí la mochila y bajé a la cocina.  Mi madre estaba allí, como siempre, preparando el desayuno.
- Buenos días Alisson.- dijo ella muy alegre.
- Buenos días mamá, que bien te veo hoy.- dije mientras me comía las tortitas.
- Pues sí, es que ayer mientras comíamos en el restaurante tu padre y yo, nos encontramos a Gael y a sus padres, ¿ te acordarás de él no?-
- Sí, claro que me acuerdo de él. Además está en la misma clase que yo.- le dije un tanto "sobrada".
- Ah, pues me alegro mucho. Hoy te vendrá a buscar Gael, y por la tarde como tu padre y yo tenemos la tarde libre hemos quedado con ellos en su casa.-
- Pues me alegro, fíjate que yo me tendré que quedar a recuperar cosas del trimestre pasado.-
- No busques motivos por los que escaquearte Alisson, irás y punto. Si tienes algo que recuperar lo harás con Gael que has dicho que está en tu misma clase.-
Iba a reprocharle una vez más cuando el timbre sonó. Mi padre abrió la puerta, era él.
- Buenos días Diego.- le dijo muy simpático a mi padre.
Él le respondió con el mismo tono y además dándole la mano. Al terminar, mi padre le dijo que estábamos en la cocina, y como no, vino hacia nosotras.
- Buenos días Alice, - dijo dirigiéndose a mi madre - buenos días Alisson.- dijo mientras me miraba.
- ¡Que guapo estás Gael! Venga chicos iros ya que se os va a hacer tarde.-
- Pero mamá, ¡si falta media hora para que empiecen las clases!- le recriminé.
- No importa, así tendréis tiempo de llegar con tranquilidad.-
Odiaba a mi madre, hubiese seguido discutiéndole si no hubiese sido porque Gael habló.
- ¿Vamos ya?-
- Sí, vayámonos ya, paso de seguir escuchando a doña Alice.- dije cabreada.
Salimos de casa, yo malhumorada y él sin saber que hacer. Pensé que no sería justo pagarlo con él.
- Tenemos una conversación pendiente, ¿no? -
- Sí, eso creo.- dijo mirando al suelo.
- A ver, me da igual ya todo lo que sucediese en un pasado, me importa el presente y lo que pueda pasar en un futuro. El pasado, pasado está y ya no podemos hacer nada.-
- Razón tienes, pero me no dí cuenta de lo que tenía y lo perdí. Ahora que lo tengo no quiero volverlo a perder. Además, no me merezco ni que me hables.-
- A ver Gael, si yo no hubiese querido hablarte ni lo hubiese hecho, pero no te tengo rencor, no soy de esas. Fuiste mi mejor amigo, y lo eras porque me tratabas diferente al resto, me querías por como era y eso te lo agradezco muchísimo. Lo demás pasó porque te conocí interiormente, no eras como el resto. Siempre has sido diferente, y lo sabes.-
- Sí, lo sé. Todas las veces que llegaron a decirnos que eramos novios.. No lo aguantaba. Por eso le dí un beso a Lucía, para que no inventaran cosas. Ahora sé que eres tú y nadie más. No es porque ninguna chica se enamore de mí, hay montones, pero Alisson tiene el número #1 en mi lista, y si no es ella, no es nadie.-
- Para mí siempre has sido el número #1, no te creas que anoche no me quedé con las ganas de darte un beso, pero tenía que pensar en todo.-
- Me alegra oír eso.- dijo con una sonrisa.
- Gael.. - le dije segundos antes de llegar a la entrada del instituto.
- ¿Qué?- dijo mirándome con tono muy preocupado y además, parándose en seco.
- Te quiero.- le dije mirándole a los ojos.
- Y yo pequeña, y yo.- dijo con una amplia sonrisa en la cara.
Un impulso recorrió todo mi cuerpo, me abalancé encima de él y nos fundimos en un pequeño, pero significativo beso. Nos abrazamos un buen rato, sonreímos el uno al otro.
Su mano cogió la mía y me dirigió hacia la entrada de el instituto. Todos miraban.
Entre todas aquellas miradas se encontraba también la de Katy y Robert que tenían los ojos casi salidos de sus órbitas.
- ¿Alguno de los dos puede explicarme qué es lo que está pasando aquí?- dijo Kate.
- El amor es una maaaagia, una siiimple fantasíiiiaa.. - cantaba Robert.
- Jajajajajajajajaja.- reímos Gael y yo al mismo tiempo.
- Dejad de reír y explicadme ¡por Dios!-
-¿Qué quieres que te expliquemos?- dije yo.
- No sé, es que es muy normal eso de que ayer parecía que le odiabas y hoy vinieses juntos ¡DE-LA-MA-NO!- dijo Kate casi jalándose los pelos.
- Yo no sé nada de lo que pasa, pregúntale a Alisson, a mí no me mires.- dijo Gael escaqueándose.
- ¿A mí? Yo no te cogí la mano cariño, ¡fuiste tú!-
- Jajajajaja, lo sé.- tras esto me dio un pequeño beso y me abrazó.
El timbre sonó y Kate mientras subía poco a poco las escaleras se dejó de rodeos.
- ¿Estáis saliendo entonces?-
- Mmmm, no, es mi mejor amigo.- dije yo casi gritando.
- Mi mejor amiga con derecho a roce.- continuó Gael.
Nos miramos una vez más, sus ojos brillaban más que nunca, eran preciosos. Cuando estaba a punto de volver a besarle, una música empezó a salir del bolsillo trasero de mi pantalón, era el móvil.
"Lucy llamando", como no, acepté la llamada.
- ¡Lucy!¿Qué haces llamándome a estas horas?-
- Hola Alisson.- dijo una voz que no era la de Lucy.
- ¿Tonya?¿Que pasa?- dije a la voz que me hablaba, era su madre.
Gael me miraba con una cara de sorpresa, él también conocía a Lucy y su familia.
- Te llamo porque sé que estabais muy unidas y ayer, mientras jugaba un partido de balonmano le dieron un codazo en el cuello, y cayó inconsciente al suelo. Ahora está en la UCI y no despierta.- acabó diciendo esto en llantos.
Mi corazón se encogió de golpe y un par de lágrimas cayeron de mis ojos.
- ¿ Qué pasa Alisson? - dijo muy preocupado Gael.
- Tonya, estaré allí lo antes posible.- tras estas cortas palabras, colgué y mandé un mensaje a mi madre.
Tras contarle todo a Gael seguía llorando, y me intentaba consolar de cualquier manera, era un gran apoyo en ese momento.
Mi madre llegó al instante y desde la ventanilla gritó.
- Gael, te vienes con ella, no la dejo ir sola a California y mucho menos en ese estado.-
Subimos al coche y nos dirigimos a la casa de Gael.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opina, tomaré en cuenta cada una de lasopinions y críticas.Y gracias de antemano.